miércoles, 21 de abril de 2010

El perro monocorde

no me acuerdo de vos
no se quien sos
si aquel tagarna que lumpiaba su revolución poética en lugares donde nadie oye
o este joven viejo que se vino a angustiar
cuando callo en la cuenta
que todo lo que estaba produciendo en nombre del amor
era pus
no me acuerdo del nombre de los barrios que cruzo cuando cruzo por costumbre
no me acuerdo de los perros que me siguen
de la misma manera que ellos no se acuerdan de mi
no se puede andar describiendo esa libertad sucia porque aturde cualquier palabra
no necesito silbarte cuando se me cante cruzar la esquina
no necesito chistarte para que sigas el rastro de mi dogma
no lo hago porque lo hice un millón de veces
no lo hago porque un millón de veces alcanzó para hacerme mierda
no te silbo cuando doblo porque aprendí que vos tenés tu camino
sos un perro o sos un hombre como todos
los quirófanos para accender de clase no dan vida
no dan eso que nosotros llamamos vida
no vamos a andar envidiándonos el dolor
no vamos a jugar ese hipócrita juego de hermanarnos en la desgracia
de aplaudirnos la mediocridad bien metaforizada
de abrazarnos por las chances de un cargo publico con desayuno doble
cuando te quiero acariciar te pego un chirlo en la cabeza
se que nos entendemos cuando no nos vemos
si me seguís, bien, si te sigo, bien, si nos separamos, bien.
si tenés que andar midiendo mi ego para relajar tu compromiso
hace lo tuyo con buen gusto
tu buen gusto es TU buen gusto
ese buen gusto que tilda tu familia de friquis y progres
nosotros los rotos cagamos las calles del barrio de tus sueños
somos pesadillas que cagan las veredas del barrio de tus sueños
cagamos hediondo y hediondo con mayúscula porque comemos hediondo y somos frente a eso consecuentes con nuestro hedor
vamos meando después de oler cada rastro que valga nuestra pena
nuestra pena no es de tiempo ni de espacio
nadie nos regalo una agenda a principio de año
nuestra pena ya no es pena
porque somos fantasmas en el barrio de tus sueños
nuestras palabras no nos llevan a ningún lugar mas limpio
porque el peso de la nada no se amolda a tu balanza
y las referencias que nos apuntalan el alma
parecen decididas a probar que nada anda feliz si no es a costa de alguna resistencia
la resistencia es el camino que se camina cuesta arriba
cuesta arriba aunque caigas a pique con tu orgullo tullido
cuesta arriba con tu dignidad prostituta
cayendo cuesta arriba con un sueño hipotecado al tamaño de tu meta
lo liviano de nuestras patas sucias
es el mismo peso que tiene tu limpieza
lo fantasmal de nuestra presencia
es la misma ilusión que te hace diferente
nuestra oscuridad es tu claridad
tu comodidad es nuestro cáncer.

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