lunes, 26 de julio de 2010

Estas cosas pásan cuando alguien te pide que le pongás un nombre a la noche:

Probablemente la búsqueda misma.

Caminando ese otro día
Día que rajó de las mismas gateras
Que por ejemplo
Este día.

Caminando un sendero
Que como una flecha
Sendereando a lo raíz
Se encarama en el corazón
Del monte

El monte
Es una especie de visera profunda en el mundo
Una mancha tupida en vida
Una energía falsamente anárquica
Circundando todo lo que allí muere
Nace o muere, muere o vive.

Venias de la otra arteria del camino
Venias encima de tu paso
Como caído adelante en sombra
A cuestas viejas tu lomo carga
Con tu profundo y
Sabio
Silencio

Algo dice
Que el paraíso esta en el alma
Otra parte
Dice
Que
Aunque así fuera
Hay que buscar
Algo mucho mejor que.

Probablemente la búsqueda misma.

martes, 20 de julio de 2010

En la comisura de los cerros

Poema escrito a raíz del suceso existencial de Jorge Leonidas Escudero.


En la comisura de los cerros
vive un tal experto
en las derrotas de la alquimia,
por lógica áspera
este ser es un poeta del carajo,
devanando cecitos
baja de vez en cuando
a la planicie de los días que se cuentan con asco
y revienta como bubones de sangre
en la sensibilidad de los aspirantes
al trono de los desprestigiados,
marginados, mandados a hacer por delirantes
por excesivamente creyentes.
Retira las dudas con una sonrisa de borracho
Pedigüeño de otros códigos,
y tantito te descuidaste
te empala con una metáfora filosa
rellenado tus domingos a la tarde
de martes
a las tres de la mañana.
Y así como sonseando
el enanito de la palabra injusta
pega la media vuelta
y se encarama rumbo a la noche,
en la comisura de los cerros.