martes, 28 de diciembre de 2010


Gira centrifuga

gira centrípeta

la polaridad

cuando nada importa

la luz y la sombra

pasan de la magistral caricia

al tumor floreciente

de flores crueles

de dolor acoplado.

Acostumbrado a la costumbre de parafrasear la existencia con la palabra lucha. Esta es la mañana de diciembre en que un cuerpo existe abandonado por todas las luchas acostumbradas, hoy mirar el vacío con que las manos sacudirán las migas de las sabanas ha descolocado cada vagón del ejercito de los sentidos, he amanecido de nuevo y hoy no me animo a decir para que, porque, hasta cuando, hoy no lucho, hoy permanezco acostumbrado a la costumbre de permanecer buscando mas indiferencia divina debajo de la cruz dogmática del espacio y del tiempo.

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