jueves, 21 de abril de 2011

Animales conocidos mas por el olor que por la pinta, resuenan los ecos de un sonido que nadie de nosotros produjo, resuenan las cajas, los tórax, la música que nadie en esta familia compuso ni toco. Viene llamando a la puerta, despertando los vecinos, pateando la basura que nos esconde, dejando lugar entre los cuerpos para que una raíz intente el malabarismo de vivir un rato entre las piedras y luego muera circularmente en el calor de la piedra al sol furioso de la siesta helada.
Camila si un día, despertaras de espaldas apretada por tu mismo peso en una cama tibia en una siesta fina y justa, una cama en la tierra abandonada por los trabajadores del aceite, olivos abandonados a la suerte de la creación, despertarías de entre la historia como la meta historia de una vida de marionetas que reconstruyeron la escenografía de una obra isabelina desalojada por el agua de una lluvia fuerte pero no mítica, la depresión muda de una lluvia de miles de gotas redoblando la cara de la historia, tejiendo mantas multicolores en espirales infinitos de historias parciales para una total que escapa a la vista fraccionada de un ojo de la fracción, una historia lineal que te despierta una siesta en una planicie yerta en el corazón abandonado de ojo de agua, Camila, y en tus manos el peso de tu cuerpo desnudo pero pesado, pesado pero justo, el peso de tu cuerpo es el que te aplasta a esta tierra que ha alimentado la posibilidad histórica y sagrada de que te levantes como redoblando la fuerza, calzándote la porción de tierra que te toco habitar, esa porción de tierra que te dieron para latirla un rato, y te levantes con la música de la energía vital pintándote los ojos y todo lo que estos globos húmedos ven. La hormiga que ha estado toda la noche y todos los días que intentes recordar paseándose por tu cuerpo mientras estabas tentada por dejar de redoblar fuerzas, mientras te dejaste caer por tu peso y te aplastaste unas horas para hacerte un montón de tierra más grande y así descansar del redoble de la fuerza, esa hormiga que no ha descansado en días o años de redoblar su fuerza acarrea por tu espalda una hoja que a su vez redobla su peso mil veces, y la fuerza que levanta la hoja está en la fuerza que levanta la hormiga y ahora en la fuerza que levanta tu cuerpo cuando despierta en esta parte de la tierra que levanta sus fuerzas que se seca a sí misma y que se llueve en la simiente de otro nuevo árbol que elevara su carne para sostener los frutos de una fuerza que circula. Camila en cada lugar posible que tus sentidos posen la atención estará todo, lo explicable para tu tranquilidad pero también lo otro, todas las caras en maquiavélica realidad multiforme, mandálas eléctricos de energía en colores que desbordan la chance de verlo todo, un llamar de sueños que atesora en su promesa la posibilidad incumplida de los homosapiens de cruzar la frontera de cada barrera que elegimos construir para dar seguridad a nuestras fuerzas. Camila tu cuerpo, el cuerpo de todo lo visible, así como esta aplastado en su peso, también puede alzarse a volar y el margen de martirio y placer está en su mismo grado sobre el movimiento y la calma. Camila en tu cuerpo cada una de esas plantas que viven y mueren incrustadas entre dos piedras, tu cuerpo Camila es un tabaquillo que creció arriba en el descuido y creció entre piedras, pechando la chance de respirar un poco de sol. Camila tu cuerpo es también esa planta en apariencia muerta que viaja empujada por el viento durante miles de años por la tierra, rodando y rodando abriendo cada pliego del alma llenándose de viento impulsándose en la fuerza aprendiendo a vivir volando. Camila en tu cuerpo está escrita la inexistencia del tiempo, la inexistencia del tiempo por lo menos así como hemos decidido numerarlo. Camila en tu cuerpo esta la marca de que el tiempo es tan grande profundo y tenso que es imposible de apalabrar, imposible llamarlo con una palabra con un puñado de letras, con un par de sonidos, existencia serás dijimos, sagrada forma de la creación unánime de una posibilidad posible y potencial de que cada cosa que es, sea.

No hay comentarios: