sábado, 25 de junio de 2011

0226

Le llamo y me responde la voz del hombre
Buscador ese que en su huella pudo ser mi padre
Y entonces cuando me toca decir algo
Me tartamudeo me tranco me agangoso
y ni un hola franco se me cae

Acá sigo en este mundo me dice la voz
Y claro llamaba para eso nomas
Gesto de andarse silbando en la oscuridad
Por las dudas alguien venda chispas
Uste sabe
Si me acuerdo a cada oportunidad del nudo en su garganta
Y me mezcla la lengua las fotos el pasaje
Pregunto sin decir palabra
Porque habré subido a ese colectivo esa mañana
Aun cuando sabía bien que todo punto de llegada estaba suspendido
Los concursos de poesía en el viejo cine al frente de la plaza
Todo estaba suspendido
por falta o por sobra
de nada que ganar

El viaje
Se pareció a la sensación que me da encontrarme frente a una hoja limpia
Intento agujerearla como uste
para ver que se ve.

viernes, 24 de junio de 2011

chat

Y tengo ganas de decirte que mis días son intensos como ayer y que pienso con todas mis fuerzas en hacer todo lo cercano a mis chances para que mañana como hoy sea un día intenso en pensamiento en sentimiento en acción y en aprendizaje. ¿Seré muy pretencioso? Que se hagan de abajo los que dudan. Esta es también una cuestión de fe, fe concreta palpable y no comprable con nada, ni con el último modelo que se le pide a la difunta correa en los desiertos olvidados del país, no se compra porque no se vende, ni con palabras.
Y digo que mas allá de los hongos que no tomé, mas allá de las minas nuevas que no me culie, mas allá de los asados que no me comí, en estos últimos días le vi la cara a la muerte, todavía en otros cuerpos pero ya concreta certera e inentendiblemente en apariencia injusta, pero no, lo que huelo es la muerte como paso de prueba para cuerpos y conciencias que se animen a probar la curiosidad de comprenderse y aun así amar como un gesto simple, un mágico descuido habitual. ¿Seré muy optimista? Todavía puedo escuchar a los pesimistas, puedo hablar con ellos y hasta sentirme profundamente conmovido y comprender sus ánimos, sus palabras, su profundo miedo a la muerte, la gran mayoría guarda la huella profunda del sueño real que los manda a descansar y a conformar lo que no sabemos pero imanta. Un optimismo desnudo como el cuerpo familiar de las familias que en el medio del desierto, arrinconado el rancho entre los mares verdes de la soja ajena, con la sequia del alma de los tiempos que no acaban de subir el precio al desconsuelo de la desigualdad con discursos de esperanza. Un optimismo como la familia que resiste vender lo ultimo a la desidia, esa familia que hizo el rancho antes de que le pusieran el cartel esa familia nuestra que esta por donde sepamos ver.

viernes, 17 de junio de 2011

Si pudiera volver a creer
En juntar las primeras palabras
Y hacerlas gritar
Marcarles el ritmo desbocado
La libertad dolorosa de estar roto
Contagiarles la sensación de aturdimiento

Ciego el grito ciego el llanto ciega la seguridad

Si quizás alguna vez otra vez pudiera
Haría un plan para el engaño de mi mismo
Borraría del lenguaje las palabras que construyen la imagen
Del hombre que llora
Del cochecito que pecha
Del niño que duerme
Del hombre solo que llora
Pechando el cochecito del hijo que duerme
O del hijo que pecha al padre que duerme
Del hombre que piensa que si el niño despierta
Tendrá que explicar que este hombre ahora es un hombre nuevo
Uno de esos que lloran en los colectivos
Que no entienden cómo salir al encuentro de la vida
Con tanto dolor con tanta pobreza
De la irreparable
La de haber recibido aun menos
De la nada que pudo dar
Si pudiera volver a creer en usar las palabras para algo
Les pondría la risa del que acaba de quebrarse
Les daría el ritmo de los perros libres
A las palabras les guardaría el hambre
La calma del que puso el cuero sin calcular la fiebre de su sangre
La riqueza de saber
Después de haber perdido todo
Que nada se tenía

A las palabras, si creyera, les daría la chance de explotar
De quebrar las formulas vacías los giros melosos
A las palabras las echaría a la calle
Las dejaría desnudas y atragantadas
Volvería con el tiempo a ver como
Si crecieron juntas solas o murieron
Si callaron si durmieron
Si cerraron alguna boca
Para morir en algún beso.

miércoles, 8 de junio de 2011

Vértigo

Como sea pero es el último
después de éste jurame que cerras los ojos y esperas,
esperas un rato escuchando el silencio trunco
que deja tu respiración cuando tropieza
en el miedo de escuchar el viento que sopla
por la misma expansión convulsa
del primer vértigo.

Había una vez en un lugar plano y de vientos largos
había una vez un manojo de álamos desperdigados en el límite
había una vez un punto en el horizonte de tus ojos
había una casa con paredes de herrumbre y madera chirriante en sus pisos
había que ver cómo
en ese lugar, las cosas
refregaban en uno la noción vertiginosa
de las marcas que nos sobreviven,
las mínimas marcas,
la humedad del vaso aquel que en la misma barra hace 30 años
dibuja un circulo que lentamente hasta hoy se agranda.
Ese vaso que hace años dibuja un circulo en la madera,
ese vaso es el que sostiene el agua que está acá,
al lado de tu cama
de la misma agua es el agua que espera acallar
sin emoción
la sed de tu cuerpo,
y esa, ves, esa es la marca que desde hace unos minutos
dibuja el mismo vaso en la misma madera
ese es otro circulo que se agranda,
ves, ese círculo ya no mide el cuerpo del vaso
mide el camino que mide tanto como el viento
el viento es una marca de humedad en la madera
el viento es un camino que no mide un cuerpo
la marca tiene para dentro y para fuera
la misma cara del viento
la marca de agua que expande la madera
esta viajando lentamente
en un circulo que se agranda.
el vértigo era el nombre de la casa
el vértigo era el nombre de los álamos
El vértigo era la mancha que vivía
espolvoreando círculos
en el viento.

lunes, 6 de junio de 2011

Le llamo y me responde la voz del hombre
Buscador ese que en su huella pudo ser mi padre
Y entonces cuando me toca decir algo
Me tartamudeo me tranco me agangoso
y ni un hola franco se me cae

Acá sigo en este mundo me dice la voz
Y claro llamaba para eso nomas
Gesto de andarse silbando en la oscuridad
Por las dudas alguien venda chispas
Uste sabe
Si me acuerdo a cada oportunidad del nudo en su garganta
Y me mezcla la lengua las fotos el pasaje
Pregunto sin decir palabra
Porque habré subido a ese colectivo esa mañana
Aun cuando sabía bien que todo punto de llegada estaba suspendido
Los concursos de poesía en el viejo cine al frente de la plaza
Todo estaba suspendido
por falta o por sobra
de nada que ganar

El viaje
Se pareció a la sensación que me da encontrarme frente a una hoja limpia
Intento agujerearla como uste
para ver que se ve.

domingo, 5 de junio de 2011

A penas empezaste a leer lo que te conduce
Sentís conducir también el origen de mi nube
Y por más peros que guarde
Esa palabra seca que repetís
Llorando por el efecto extraño
De poner palabras a un dolor
Sincero y hace una vida mudo
Me conmueve.
Y que esperabas?
Palabras naciendo del vacio
Palabras secas
Crocantes y mudas
Y que esperabas?
Algo más
Un plus
Desde donde y como
Y solo olfateando lo que no tengo
Para recaer en lo que no me dieron
Para estar intentando dar lo que no soy
Y que esperabas?
Es una palabra
Seca
La pobreza que soy
Es una palabra seca
Una palabra seca
Es una hoja seca
Una hoja seca
Es un color
Una palabra.