jueves, 29 de septiembre de 2011

Ritual


A las 7 de la mañana me desperté
Y los primeros diez minutos
Anduve soñando despierto
Cabe los posos le puse bosta de caballo en el fondo
Plante los arboles que llegaban al campo
Los apreté contra el corazón de la tierra
para que el viento no los voltee
Los regué para que estén contentos
A las once de la mañana
Voy hasta el quiosco
Y doy con que por decisión unánime
del consejo deliberante
esta primavera no se chupa
lo miro a los ojos
al vendedor, el Carlo
me mira a los ojos
y le pide al pibe de la reposición
que traiga una cajita de las grandecitas
para que entre todo

A las once y cuarto de la mañana
Prendí el fuego saque y afine la guitarra
Y mateando me dedique a mirar los nuevos brotes
De esa enredadera que crece como plaga hambrienta.

En escalones raros anda la música todavía soñando.


Escondo hace un tiempo frisado un pedazo
De carne nuestra
Alimentada con esta realidad
Creo que me queda una parte del lomo
Y algunos palitos del pecho.

A las doce arrimo el hielo al fuego y me aposento
En la madera firme de la mesa
A mirar la llama
Como el primer hombre
que la vio.

4 comentarios:

sudacatranserrano dijo...

todo ritual es un acto colectiva, aún cuando sea uno solo el que lo ejecuta. de esta manera, es agradable encontrarse en un poema ajeno con uno mismo. al fin y al cabo, creo que de eso se trata. salúd loco

Sal dijo...

Muy buena la tierra bajo los pies de es hombre, fértil,
como la mano del que escribe.

Grandes saludos, sigo leyendo.

unfuegodesdeadentro dijo...

Muy bueno hermano, muy bueno. Imágenes sentidas, la ciudad no aturde todo lo que hay debajo de los pies y de los cementos.

pa las casa dijo...

ya lo dije una vez ahorita lo digo otra ¡qué hermosura de poema! tierroso, dulce, humano, simple
beso colorinche chango un gusto leerlo! la camilita