miércoles, 4 de septiembre de 2013

baja la vista  
tuerce el cogote
intuye en la panza
cucha de miedo.

desde dentro, turrón maligno
una patada irracional
espejo de uno mismo
un cimbrón fuera del centro
y cruje.

ella, para probar la resistencia, encoje
terca, recibe el castigo, chilla.

no, nunca cruza la tranquera, excepto
salió y volvió
cola entre las patas
escondida de sí misma.

pupilas amarillas mostaza
con venas finas de sangre fucsia, mira
con ojos de nadie, guiña
el hambre le sacude los sesos.

aprieta el hocico, firme
pero no hasta el corte, juega
tirando el osito marrón
(ese que da miedo), ladra
estira el pecho
y elongando el corazón
corre atrás del otro

meandose encima.

sábado, 1 de junio de 2013

Muchachos salvajes



En la vereda del kiosco haciendo huevo
Dos luces que de golpe me apuntando justo
Se me encima vienen tocando la chicharra
Y me frenan al toque, frunzo
Abro los ojos, si veo vio sino ni vio ni viosta
Miro, estoy salvado: peugio 205 a 30 centímetros
con adentro la amistad deteniendo el transito
para asustarlo a uno, gesto, detalle
hace cuanto tiempo que nunca, un de vez en cuando
chilla la chapa del auto por la risa,
hienas gozando de mi julepe pueblerino
vuelvo a saborear la dimensión dispar, la peligrosidad justa
distiendo la vena, y ellos
se agitan al coro de asadito
printo y musiquero.

¿Como no apañar tanta liberta?

domingo, 12 de mayo de 2013


Apuesto
a que el Pápa
más allá de eso
es un buen hombre.

Apuesto para el año lectivo
veinte chicos suicidios
en cuentos preciosos
de libertad creativa
con un: muy bueno felicitado,
de la docente que suscribe.

Apuesto a que si dedicas tus días
a desmerecer ego mórfico el conocimiento simple
podrás meter hasta una cloaca en tu cabeza
que nunca será suficiente.

Apuesto a que esas semillas que nos regalan en la muni
soportan la helada porque tienen algún Monsanto encerrado.

Apuesto a que si la mitad de un barrio cualquiera
se fuma una tuca solo un día,
se triplicaría el porcentaje bendito del sexo y el baile.

Apuesto a que en el mundo
hay como 458 fosas comunes
sin ser contadas.

Apuesto a que la cultura nacional es Maradona
Triste y a oscuras
Mirando toda la tarde a Jorgito rial.

Apuesto a que el arte
Montando a la norma,
Te noquea un volcán a los 30 segundos.

Te apuesto que la palabra singular esguince
Tráquea vergonzosa de un modo distinto
Es gracia fresca y chasqui limpio
abierta puerta a lo otro.

Nos saca la cara de tanta pobreza.

Te apuesto que va de buena leche y que si a este veneno
Lo condimentamos con algo tuyo
seguro queda mortal. 

miércoles, 13 de febrero de 2013

Entre disonantes y voladores
fría capa de lánguidos sonidos.
.

Miedos temiendo miedos y las olas 
que transpiran su energía y explotan. 

La electricidad del sentimiento 
pariéndose luz entre algas muertas, 
restos de cangrejos, agua viva 
 y con todo eso, la bruma.

lunes, 7 de enero de 2013

Artista



Es laberíntico al extremo el asunto, un espiral que se quema irreversiblemente, una energía repelente hasta la ceniza. 

Alcohol en gel por las dudas y a la mierda el puente, la esquina, el barrio. 

Y así se vio desde lo alto y desde lo bajo, nubes densas. 

Un repique pastoso de la percusión sanguínea y en algún lado, mudo, el último libertango, suena. 

Ahí está tu fin de mundo. 

El apocalipsis de otro bendito negocio. 

En 2 minutos y 48 segundos el laberinto, el espiral, el gesto onírico del tiempo se hace espuma rabiosa y se chupa sol adentro. 

Asesinan al comandante de la orquesta, lo asesinan por salud, lo asesinan por educación o por puto. 

Buscando preguntas se ladran las respuestas. 

Estaba la jauría pidiendo hace siglos respuestas de sangre y el arrepentimiento, el luto posterior a la vergüenza de pasiones, me los deja cachorritos mirando la cámara con la cabeza de quien, de quien fuera. 

Eufóricos de melancolía. 

Hambrientos de un hambre crónica. 

El miedo mostrando el culo. 

El arte mirando para otro lado. 

Perros dedicando el acto heroico a sus madres, emocionadas perras que parieron como equilibristas de la muerte, dulces cachorros múltiplos, angelitos de este cielo. 

Y brindamos por el fin y el comienzo de nuevas eras y el silencio se vuelve un estruendo de sonidos maquinales y el jolgorio se sigue dando en la misma pieza, una maceta muerta, con dos colillas y un gallo.