sábado, 1 de junio de 2013

Muchachos salvajes



En la vereda del kiosco haciendo huevo
Dos luces que de golpe me apuntando justo
Se me encima vienen tocando la chicharra
Y me frenan al toque, frunzo
Abro los ojos, si veo vio sino ni vio ni viosta
Miro, estoy salvado: peugio 205 a 30 centímetros
con adentro la amistad deteniendo el transito
para asustarlo a uno, gesto, detalle
hace cuanto tiempo que nunca, un de vez en cuando
chilla la chapa del auto por la risa,
hienas gozando de mi julepe pueblerino
vuelvo a saborear la dimensión dispar, la peligrosidad justa
distiendo la vena, y ellos
se agitan al coro de asadito
printo y musiquero.

¿Como no apañar tanta liberta?

1 comentario:

pa las casa dijo...

me gustan los muchachos y este poema! se nota lindo cuando disfrutás. Abrazo hondo. la cami