miércoles, 4 de septiembre de 2013

baja la vista  
tuerce el cogote
intuye en la panza
cucha de miedo.

desde dentro, turrón maligno
una patada irracional
espejo de uno mismo
un cimbrón fuera del centro
y cruje.

ella, para probar la resistencia, encoje
terca, recibe el castigo, chilla.

no, nunca cruza la tranquera, excepto
salió y volvió
cola entre las patas
escondida de sí misma.

pupilas amarillas mostaza
con venas finas de sangre fucsia, mira
con ojos de nadie, guiña
el hambre le sacude los sesos.

aprieta el hocico, firme
pero no hasta el corte, juega
tirando el osito marrón
(ese que da miedo), ladra
estira el pecho
y elongando el corazón
corre atrás del otro

meandose encima.